18/2/19

¿Chapuza o presunta prevaricación?

Hoy el Consejo de Gobierno de la Universidad de Almería ha adoptado un acuerdo (no sé aún si por unanimidad o mayoría. Se lo he preguntado al Sr. Secretario, Fernando Fernández Marín), que me afecta y que, de mantenerse, podría tener muy serias consecuencias y no me refiero solo a que, con estos antecedentes, el Consejo de Gobierno pueda decidir que la propuesta de ordenaciones docentes la haga Periquito el de los Palotes y que se impongan saltándose la legislación vigente a su antojo y libre albedrío.
                             
Había pedido intervenir en esa reunión y me han dejado solamente exponer lo que estimara pertinente. He empezado por preguntar al Sr. Vicerrector de Profesorado, José Joaquín Céspedes, promotor de la propuesta de modificación de la Ordenación Docente del área de Estudios Árabes, y a la Asesora Jurídica, María de los Ángeles Piedra Fernández, qué artículo de los Estatutos de la UAL o qué legislación vigente faculta al Vicerrector o a la Comisión que preside a hacer la propuesta que se somete a aprobación. No han abierto la boca ninguno de los dos, pese a mi insistencia. Sencillamente patético. El Rector, Carmelo Rodríguez Torreblanca, ha querido justificar que el Vicerrector está facultado por una decisión del Consejo de Gobierno de la UAL, pero él debía saber que el Consejo de Gobierno no puede quitar las atribuciones a los Consejos de Departamento, órganos que, según el art. 159.2.a, tienen la competencia de proponer las ordenaciones docentes.

Preguntada la Sra. Piedra Fernández sobre si se pueden dejar de aplicar los Estatutos de la UAL, ha mantenido otro patético y elocuente silencio.

El Vicerrectorado o el Consejo de Gobierno no pueden usurpar las competencias que el Consejo de Departamento tiene en virtud no solo de los Estatutos de la UAL, sino también de la Ley de Universidades. En ese sentido, les he preguntado a continuación al Director del Departamento, Francisco Álamo Felices, que, a diferencia de a mí, le han permitido estar presente en el debate posterior, y a Juan Luis López Cruces, también de mi Departamento y representante del PDI en el Consejo de Gobierno, si nuestro departamento había elevado una propuesta al Consejo de Gobierno para su aprobación. Tampoco han abierto la boca, mientras José Antonio Torres Arriaza, el Presidente de la Junta de PDI hacía mutis por el foro pensando que también a él le iba a preguntar pues ha participado, otra vez más, en la vulneración de mis derechos. Torres Arriza es, sencillamente, impresentable y un indigno representante sindical, que deja a su sindicado, el CSIF, por los suelos (véase https://1001denuncias.blogspot.com/search?q=junta+de+pdi). 

Seguramente los profesores Álamo Felices y López Cruces se avergonzarán de que el primero trasladó al Consejo de Departamento una propuesta de ordenación docente de José Joaquín Céspedes en la que, caprichosamente, eximía de docencia a una profesora y me asignaba a mí a voluntad suya la que le daba la gana y, sorprendentemente, la sometió a votación, saltándose las normativas vigentes y mis legítimos derechos. Juan Luis López Cruces, allí presente, votó a favor de esa propuesta. Eso fue el 31 de enero. ¿La ha tratado el Consejo de Gobierno? Pues no. Yo, que la considero nula de pleno derecho por vulnerar la normativa de aplicación y la más elemental lógica, la recurrí ante el Rector. El Sr. Rodríguez Torreblanca, preguntado por mí, ha venido a decir que resolverá mi recurso cuando le dé la gana.

Pese a insistir en que usurpar las competencias del Consejo de Departamento y aprobar una ordenación en la que no se ha cumplido con la legalidad, como garante de los derechos de los profesores, entre ellos los míos, y de los alumnos, que han de tener seguridad de que quien les imparta docencia y los evalúe lo hace con todo el amparo legal, los miembros presentes del Consejo de Gobierno, encabezados por su presidente, el Sr. Rodríguez Torreblanca, han aprobado una ordenación docente que es injusta al no respetar la legalidad y que vulnera mis legítimos derechos.

Yo no doy crédito a que se pueda hacer semejante despropósito y, dado que considero que es una resolución injusta, claramente, pues no se han respetado los Estatutos de la UAL, voy a presentar hoy mismo un recurso de reposición ante el órgano que ha dictado esa resolución para que, como marca la ley, en el plazo máximo de un mes, deje patente si lo hace con conocimiento manifiesto de la injusticia con la que adopta el acuerdo (lo que sería una presunta prevaricación), o reponga la legalidad en la UAL y mis derechos vulnerados.

Y todo esto sucede sin que tengamos en la universidad un Defensor Universitario que nos defienda a los administrados frente a los abusos de los administradores, pues prescribió el mandato del que teníamos y no se ha prorrogado transitoriamente su mandato ni se ha elegido a ningún otro.

Y yo que pensaba que estaban mejorando las autoridades de la UAL... 

9/2/19

Una chapuza para tapar otra chapuza


El 31 de enero, en el Consejo del Departamento de Filología, el Director, D. Francisco Álamo, afirmó que había una propuesta del Vicerrector de Profesorado, D. José Joaquín Céspedes, para la modificación de la ordenación docente de mi área de conocimiento. Según esa propuesta se eximía a Luisa Arvide de impartir docencia (sin reducción de sueldo. Esto lo añado yo), a mí se me imponía que tenía que impartir unas determinadas asignaturas, sin posibilidad de ejercer mi derecho a comprobar y elegir, y para el resto de la docencia se contrataría a una persona (utilizando para ello recursos públicos. Esto también lo añado yo, aunque resulta obvio).

Todo ello ante mi estupor y oposición. Directamente, Francisco Álamo lo sometió a votación y se aprobó por mayoría (el único voto en contra fue el mío). Entre los votos a favor estaba el de D. Juan Luis López Cruces, representante del PDI (Personal Docente e Investigador) en el Consejo de Gobierno que, con ello, venía a vulnerar, sorprendentemente, los derechos reconocidos de un miembro del PDI.

Lo curioso del caso es que D. José Joaquín Céspedes dice no haber hecho ninguna propuesta. Alguien, el Sr. Céspedes o el Sr. Álamo, miente, evidentemente, y yo pido responsabilidades por ello pues me ha afectado sobremanera (aquí estoy denunciado cuando podía estar avanzando en las muchas investigaciones que tengo pendientes). Yo, personalmente, creo que ambos, por acción o por omisión, han hecho una auténtica chapuza.

Y para tratar de tapar esa chapuza sólo se les ocurre hacer otra chapuza mayor y es que la propuesta que tendría que someterse a aprobación en el Consejo de Gobierno quede en el limbo (seguramente por lo impresentable e indefendible que era, aunque lo mismo si no lo llego a denunciar, se presenta al Consejo y se aprueba). Y, en su lugar, se acuerda que el Vicerrectorado usurpe las atribuciones del Consejo de Departamento y convoque por separado a los profesores para distribuir la docencia y pedir la contratación de un profesor sustituto interino (que también es competencia, entiendo, del Departamento el solicitarlo).

Si estoy denunciando que no hay coordinación de la docencia en mi área y que debe de haberla, no solo para que no se vean perjudicados los alumnos, sino también por un elemental principio de profesionalidad pues somos funcionarios públicos que hemos de cumplir con el desempeño de nuestras obligaciones, el colmo es que las autoridades no solo amparen el incumplimiento sino que lo fomenten, al entender que no debemos ni reunirnos conjuntamente para distribuir la docencia. Esto ya rebasa todos los límites. ¿Quién habrá sido el lumbreras que ha ideado este sinsentido?

Yo ya me temía que no se hiciera nada constructivo y lo que se pretendiera es salvarle la cara a unas autoridades (José Joaquín Céspedes y Francisco Álamo) que entiendo han abusado del poder que tienen, extralimitándose en sus funciones, en detrimento de un funcionario que quiere que su universidad funcione correctamente, y me lo temía sobre todo porque no se hizo público el acuerdo, un acuerdo que me afecta y del que, en ningún momento, se me dio a conocer para opinar sobre él hasta ser aprobado y pedirme que me someta a él (ya anuncié al Consejo de Gobierno que no acataría algo que me pareciera manifiestamente ilegal, asumiendo mis responsabilidades y exigiéndoselas a quienes pretendieran que se ejecutara). Además, era sospechoso que se planteara como necesidad de un nuevo acuerdo cuando lo que hay que hacer es aplicar la legalidad vigente y si ésta es incompleta, completarla. Y también por el hecho de que se haya tardado 7 días y ya con las clases iniciadas para adoptar semejante sinsentido.

Ya le he solicitado al Rector y Presidente del Consejo de Gobierno, D. Carmelo Rodríguez Torreblanca, que se dejen de chapuzas y apliquen la legalidad lo antes posible, en beneficio de todos.

Mientras tanto, no me consta que la Inspectora de Servicios, Dña. María Belén Sainz-Cantero Caparrós, haya hecho nada con respecto a la denuncia que le formulé de que Dña. Luisa Arvide haya dejado de impartir más de la mitad de las clases que tenía asignadas (eso sí, cobrando el sueldo íntegro) y dificultando cualquier tipo de coordinación en las asignaturas en las que me había sustituido durante mi baja.

El mal olor que empieza a haber en el Campus Universitario de Almería, como no se haga nada constructivo que lo elimine, seguro que llegará bastante lejos, hasta los contribuyentes que sostienen, con el pago de sus impuestos, este centro que debería ser de sabiduría y no de pillería.

2/2/19

Situación de los estudios árabes en la UAL



Ante la reforma de los planes de estudio que se está llevando a cabo en mi universidad, la de Almería, controlados, en el caso de la Facultad de Humanidades, por las áreas de filología latina y griega, que suponen una reducción de los estudios árabes, quedando de forma testimonial seguramente hasta la jubilación del último de los profesores que estamos (no se ha dicho aún la última palabra), Javier Aguirre optó por esconderse, escudándose en que se iba a jubilar (ya lo está. Eso sí, antes fue a una reunión para que, con su voto, se nombrase coordinadora del área a Luisa Arvide, antes enemiga acérrima y ahora aliada), Luisa Arvide pasa soberanamente, pues para eso es ilustre catedrática y coordinadora fantasma, y Bárbara Herrero está desaparecida (lleva tres años de bajas intermitentes, que coinciden curiosamente con los inicios y finales de los periodos docentes). En este último caso, quienes hicieron que entrara en la Universidad de Almería, porque fue así, hubo quien medió para que entrara, deberían, por las responsabilidades que asumieron, de hablar con ella y decirle que si está tan enferma y lo suyo es crónico, que pida una baja definitiva o de larga duración, y, si no, debería cumplir con sus obligaciones.
Por diversas circunstancias, se tiene que contratar a un PSI (Profesor Sustituto Interino). Yo no sabía que en mi área, como en el resto, se convocaba todos los años (en torno a mayo) una bolsa de trabajo y por eso hasta ahora no le había dado publicidad (nunca se había recurrido a una contratación así). Este año sí y ante la falta de publicidad, se presentó muy poca gente. Así quedó la lista de aspirantes: 1) Margarita Asensio, 149,66 puntos (está contratada por didáctica de la lengua y parece que no podrá), 2) Nadia Safi, 61, 3) Otman El Azami, 56,32, y 4) Rachida Daloum, 39,83. Les mando información de la situación a la primera y al tercero, que es a quienes conozco y no puedo enviársela aún a las otras dos. En el caso de Otman, al no disponer de su correo, lo hago a través de su esposa, Bárbara Herrero (no sé si hubo información privilegiada, pues la contratación será por la baja de ella a partir del 17 de septiembre -la presentó, al parecer, ese mismo día- y la bolsa de trabajo se convocó en mayo). También habrá de sustituirme a mí durante 4 semenas que me quedan de disfrute de mi baja por paternidad
La ilustre catedrática y responsable del área, Luisa Arvide, se dedica a dar menos de la mitad de las clases que le corresponden, de tapadillo, amedrentando a los alumnos (al menos a algunos cuyas quejas me llegan), todo lo cual no hace mucho en pro de los estudios árabes. Deberían asumir sus responsabilidades quienes la auparon, entre otros, Francisco Franco (también habría que pedir responsabilidades a quienes potenciaron el ascenso del catedrático golpista de la serie Chanchullos University -¡el deterioro del arabismo parece que está más generalizado de lo que se podría pensar!-), la catedrática celosa, María Jesús Viguera, y Josep Puig, quien por fastidiar a Javier Aguirre por otra historia de cátedras que no viene ahora a cuento consiguió que el tiro le saliera por la culata (suele ocurrir) y la relación de odio entre Arvide y Aguirre se transformara en amor. ¡Como son los sentimientos desequilibrados!
He denunciado unas irregularidades concretas en la docencia de Luisa Arvide en este curso y exigiré que se afronten constructivamente y no se tapen u obvien. Aquí doy noticia: http://1001denuncias.blogspot.com/2019/02/irregularidades-en-la-docencia-en-mi.html
La situación se ha agravado pues el Vicerrector de Profesorado, José Joaquín Céspedes, ha tenido la caprichosa ocurrencia de ser él quien proponga la ordenación docente, eximiendo, arbitrariamente, a la ilustre catedrática de dar docencia e imponiendo lo que yo y el PSI tengamos que dar, distribuyéndolo a su antojo y saltándose todas las leyes y normativas que su propio vicerrectorado da a conocer (https://cms.ual.es/idc/groups/public/@vic/@vpoa/documents/documento/vpoacriterios.pdf). En su descaro, hasta llega a asignar a Luisa Arvide docencia que he impartido yo. Y los de mi departemento igualmente se saltan las leyes y normativas y deciden por votación que lo que dice el vicerrector es palabra de Dios. ¡Qué nivelazo hay! Con el agravante de que ya ha pasado otras veces en mi departamento. Sin ir más lejos, al reincorporarme por sentencia judicial firme, quisieron imponerme lo que tenía que impartir y, además, con efectos retroactivos, cargándome de mayor docencia de la que me correspondía, y hasta el Rector-Sancionador, imagino que muy a su pesar, hubo de darme la razón. No hay forma de que aprendan.
Públicamente he hecho una serie de preguntas al Vicerrector José Joaquín Céspedes, pero no se ha dignado contestarlas: https://1001denuncias.blogspot.com/2019/02/el-super-vicerrector-de-profesorado-de.html). Insistiré y ya le he pedido al Rector que, si no rectifica y pide disculpa, lo cese.
Sin duda y lamentablemente, este culebrón seguira, pues es posible que utilicen el aquí mando yo y la política de hechos consumados y lo mismo hasta la represión, pero lo único que conseguirán es que, en lugar de dos problemas que tenemos ya, se incrementen.
¡Con lo fácil que es hacer bien las cosas y, cuando se hacen mal, rectificar, en lugar de perseverar y perseverar en meter y meter la pata! Debe ser que la prepotencia es así de obstinada.

1/2/19

El súper Vicerrector de Profesorado de la UAL


Inexplicáblemente, el Vicerrector de Profesorado de la UAL, José Joaquín Céspedes, es el que ha propuesto la Ordenación Docente de Árabe, asignando asignaturas a su antojo y eximiendo caprichosamente de docencia a Luisa Arvide. Y, como ya viene siendo habitual, los de mi Departamento, encabezados por el Director, Francisco Álamo, y el Secretario, José Ramón Ibáñez, por votación, deciden que la propuesta del Vicerrector va a misa y no se aplican las leyes y las normativas vigentes. ¡Vaya lumbreras!

El Vicerrector de Profesorado, José Joaquín Céspedes, debe aclarar (y es urgente que lo haga) los siguientes extremos:

1) ¿Puede él eximir a un profesor de que cumpla con sus obligaciones docentes, como han dicho en mi departamento que ha hecho con Luisa Arvide? ¿Con qué potestad y criterio? ¿Va a abrir una lista para que se sumen otros profesores y PAS para que también, gentil y graciosamente, los exima de sus obligaciones, cobrando, eso sí, el sueldo público íntegro?

2) ¿Puede decidir el, caprichosamente, que computen las horas de trabajo de una persona a otra que no las ha realizado?

3) ¿Puede dejar de aplicar las leyes y normativas vigentes para proponer él mismo lo que tiene que dar un profesor y otro y me refiero a asignaturas concretas, sin aplicar el criterio establecido de categoría y antigüedad en la elección de asignaturas?

4) ¿Va a aceptar que una ordenación docente, que no respeta la legalidad, se imponga por el mero hecho de que la vote una mayoría?

5) ¿Permitirá una contratación antes de que los que cobramos para dar clases cumplamos con nuestras obligaciones y cubramos todas las horas que tengamos capacidad? ¿No le parece una malversación de fondos públicos el permitir que a quien le pagamos para que cumpla con una tarea no la haga y haya que ser contratada otra persona para que cumpla esa misma tarea?

6) ¿Espera que yo dé las asignaturas que a él le ha dado la gana que yo imparta, sin reconocerme que pueda elegirlas antes de que le asigne Usted mismo también a un profesor nuevo contratado lo que tiene que dar?

Suena a broma, pero no, es la realidad. Al menos, es lo que han dicho en el Departamento que ha decidido José Joaquín Céspedes. ¿Es cierto todo ello?

No sé si tengo que recordarle que los ciudadanos, a través de nuestros impuestos, le pagamos lo que cobra como Vicerrector para que lo aclare lo antes posible, sobre todo porque el 6 de febrero deben comenzar las clases.

Irregularidades en la docencia en mi universidad (UAL)


Acabo de presentar esta denuncia a la Inspectora de Servicios de la Universidad de Almería, Dña. María Belén Sainz-Cantero Caparrós:

EXPONGO:

Al reincorporarme tras una baja por paternidad y reintegrárseme la ordenación docente que, por un equívoco y sin respeto a la legalidad vigente, se me había usurpado, en concreto, docencia en Árabe III, la parte correspondiente de Literatura Española Medieval y Árabe Andalusí y parte de Árabe I, he podido constatar una serie de graves anomalías que paso a detallar, en relación con la Profesora que me ha sustituido durante mi baja, la ilustre catedrática Luisa M. Arvide Cambra:

PRIMERA: Pese a pedirle con reiteración que me indicase qué había impartido durante las sustituciones y me entregase los materiales que los alumnos le habían presentado en relación con las asignaturas de las que soy responsable (al parecer fundamentalmente fichas), se ha negado tanto a informarme como a trasladarme el material que los alumnos le habían presentado. He tenido que preguntarles a estos últimos en relación con lo que habían visto y lo que les había encargado la Profesora Arvide, respetando, en todo momento, el trabajo, excaso, por otra parte, realizado, para que no fuese en perjuicio de los alumnos, por falta de coordinación entre el profesorado. Entiendo que la Profesora Arvide, con su actitud, ha faltado al más elemental deber de coordinación, apropiándose de materiales que no son de su propiedad.

SEGUNDA: La Profesora Arvide, de forma unilateral y sin justificación, ha impartido una menor docencia de la establecida, con el consiguiente perjuicio en la formación de los alumnos matriculados, aparte del abuso de poder que ha podido cometer al incumplir con sus tareas docentes. Paso a detallar los incumplimientos por asignaturas:

Literatura Española Medieval y Árabe Andalusí (parte de esta última): De las 4 semanas que ha durado la sustitución (20 horas de clase a razón de 5 horas semanales), la Profesora Arvide ha impartido únicamente 8 horas, por decisión unilateral suya. De los 3 días en que había docencia, miércoles, jueves y viernes, la redujo a los jueves, por conveniencia exclusivamente suya, con el deterioro en la formación que han recibido los estudiantes (69 alumnos). De hecho, en las dos semanas que he impartido yo docencia, han tenido un mayor número de horas (9) que en las 4 semanas de sustitución.

Árabe III: La profesora estableció el inicio de las clases el viernes 5 de octubre, aunque hubiera sido recomendable que fuese antes y podía haberlo sido. Pero es que de los dos días de clase que estaban contemplados redujo las clases a un único día, cambiando los horarios a su conveniencia y trasladando el lugar de clase a su despacho, pese a tener asignada un aula, que quedó vacía todo el tiempo, sin ser comunicada esa circunstancia al servicio competente. Pese a la insistencia de la alumna matriculada de aprovechar las clases prácticas, por necesitarlas, la profesora Arvide se negó a ello. Asímismo, tomó represalias, al parecer, por la falta de asistencia a clase (en su despacho) de la alumna en algunas ocasiones, negándose a continuar impartiendo la docencia. La alumna, que arrastra unas grandes deficiencias en la expresión escrita (no así en la comprensión oral y escrita y en la expresión oral, que cuenta con un nivel muy superior al exigible), causadas por no recibir anteriormente en Árabe I y Árabe II la enseñanza adecuada, estaba muy necesitada de esas clases prácticas. El resultado ha sido que de las 33 horas que se debían haber impartido durante la sustitución no se han llegado a impartir ni la mitad de ellas por causas imputables a la Profesora Arvide, independientemente de las horas que haya perdido la alumna por culpa suya.
Árabe I: La profesora Arvide redujo la docencia, de forma caprichosa e injustificada, aparte de unilateral, de 4 horas semanales durante 2 días a 2 horas un mismo día, con el consiguiente perjuicio en la formación de los alumnos.
            Todos estos extremos pueden ser fácilmente contrastados con los alumnos y con las pruebas de las que dispongo.

            TERCERA: El Vicerrector de Profesorado, D. José Joaquín Céspedes, pretende computar como docencia impartida por la Profesora Luisa Arvide la previa al inicio de la sustitución por las bajas de mi área, así como la que he impartido yo tras mi reincorporación, lo cual es, del todo, anómalo. El papel que, al parecer, le firmó el referido Vicerrector a la Profesora Arvide para que no impartiese más docencia en este curso carece de todo valor, dado que es fruto de un mal cálculo por parte del Vicerrector.

CUARTA: La situación es que de las 140 horas asignadas en el reajuste hecho por la baja por enfermedad de Bárbara Herrero y la malinterpretación de mi baja por paternidad, que tenía fecha de retorno, han de reducirse, oficialmente, a 103 horas (50 de Árabe I, 33 de Árabe III y 20 de Literatura andalusí), pero, realmente, de forma efectiva, se han impartido unas 53 horas, por decisión unilateral de la profesora Luisa Árvide, computando las fiestas también.

             QUINTA: Las anomalías vienen de lejos, pues estas prácticas de no dar la docencia asignada, quitándose horas de forma totalmente arbitraria, se ha constatado en numerosas reclamaciones de alumnos que han sido tapadas y silenciadas, al tiempo que yo he sufrido amenazas e incluso he llegado a ser sancionado en dos ocasiones, por represalias, sanciones que fueron anuladas en ambos casos por vía judicial. Sin ir más lejos, el curso pasado, se le permitió a la Profesora Arvide elegir una sustitución de la Profesora Herrero que le coincidía en los horarios con otra asignatura que tenía que impartir y lo solucionó juntado a los dos cursos en ese mismo horario y computando cada hora como doble. Como fácilmente comprenderá estoy harto de esta situación, que ha ido a más por la inacción de las autoridades competentes, y estoy seguro de que irá en aumento si Usted y a quien competa no hacen su trabajo. Toda esta anómala situación ha repercutido y sigue repercutiendo en la deficiente formación que reciben los estudiantes.

            SEXTA: Para mí, más grave que el hecho de que  la Profesora Arvide incumpla con sus obligaciones docentes es que quien tiene no solo la potestad sino también la obligación de tomar medidas, no las adopte, sino que, por el contrario, encubra los incumplimientos y, en cierto modo, los potencie por el amparo que les da. Es por ello por lo que estoy plenamente decidido a denunciar esta situación hasta donde haga falta, incluso a riesgo de ser nuevamente sancionado por ello.

Es por todo lo expuesto, por lo que SOLICITO:

Que cumpla Usted con su cometido como Inspectora de Servicios, investigue todos los hechos, tomando declaración a todos los implicados, incluidos los alumnos (con especial sensibilidad ante el estado de subjección al que se encuentran sometidos por posibles abusos de poder), y exija las correspondientes responsabilidades que se deriven de esas comprobaciones, incluido a su compañero de equipo de gobierno D. José Joaquín Céspedes, en el caso de que se mantenga en su empeño de eximir de carga docente a Dña. Luisa Arvide de forma totalmente injustificada y arbitraria, atribuyéndole incluso aquellas horas que he impartido yo.

Es de Justicia, que solicito en Almería, a 1 de febrero de 2019.