13/6/19

De plagios y represiones

En la reunión del Consejo de Departamento de hoy he vuelto a insistir en que se trate el tema de los plagios en los trabajos de los alumnos, pues es muy preocupante, con el corta y pega que muchos aplican, sin aprender otra cosa nada más que a delinquir, pues el plagio es un delito. Pero lo grave es que algunos profesores y autoridades no solo se lo permiten, sino que se lo premian. No ha sido mi caso y eso me ha supuesto una denuncia por el Consejo de Estudiantes, orquestada desde el Decanato de Humanidades. 

El mismo día en que teníamos la revisión de los exámenes y los trabajos, el 8 de febrero, en el que apenas vinieron estudiantes, desde el Decanato de Javier García González se les convocaba a una reunión en la que el único objetivo, según me han comentado algunos alumnos asistentes, era denunciarme por los malos resultados obtenidos. Así lo hicieron, me denunciaron  personas que ni me conocen ni han asistido nunca a mis clases pues son de otra especialidad, y las acusaciones las han amparado hasta el momento la Inspectora de Servicios, María Belén Sáinz-Cantero, y el Rector, Carmelo Rodríguez Torreblanca. 

El caso es que ningún estudiante ha pedido que una comisión revise su examen y el trabajo, como tienen derecho, para comprobar si me he extralimitado yo en la calificación. ¿Tendrá premio en la UAL el plagiar y el hacer mal las cosas? ¿Es que de lo que se trata es de reprimir a los profesores que quieren hacer bien su trabajo? Las autoridades, en particular el Rector Carmelo Rodríguez Torreblanca, tienen la palabra y quedo a la espera de lo que digan para actuar a la vista de ello.

¿Por qué se suprime la asignatura "Claves del Mundo Árabe Moderno"?

Aunque incluida en un plan aprobado y en vigor en la Universidad de Almería y con éxito en la matriculación, el Vicerrector de Ordenación Académica, José Joaquín Céspedes Lorente, ha decidido suprimir la asignatura optativa de "Claves del Mundo Árabe Moderno. Deberían dar explicaciones de esta drástica decisión, dado que la administración tiene prohibida la arbitrariedad y podría ser una decisión caprichosa. Hoy le he insistido al Defensor Universitario en solicitar su rápida intervención, por el precedente que esta decisión puede provocar. También se la ha pedido la Sociedad Española de Estudios Árabes (SEEA), que ha instado a las autoridades de la Universidad de Almería (al Rector, Carmelo Rodríguez Torreblanca, al Decano, Javier García González, y al Director de Departamento, Francisco Álamo) a que no se suprima dicha asignatura, con argumentos sólidos.
Véase: http://estudiosarabes.org/node/331

¿Qué pasará finalmente? ¿Se darán, al menos, explicaciones de las razones por las que optan por esta medida?

15/5/19

De aquellos polvos estos lodos

Corría el 24 de octubre de 2012, el segundo día reincorporado a la Universidad de Almería tras la suspensión de la sanción que me había impuesto el Rector Pedro Molina. Reproduzco un mensaje que envié y que, como otra mucha documentación, está sin publicar y a través de lo que pasó entonces se puede entender parte de lo que sucede ahora más de seis años después:

Ayer empecé bien el día, notificando a todos los que pude que ya estoy aquí trabajando, conseguí actualizar la ip del ordenador y conectarme a internet, pues se había desconfigurado, y me dieron acceso al correo electrónico y al campus virtual. Me ha dado una alegría de niño con zapatos nuevos esperar un ratanco viendo cómo se iban descargando los 5.539 mensajes y ver que me llegaban mensajes de las listas de la universidad, que ya podré empezar a utilizar. A esta lista lo mando ya desde el correo del dominio ual.es. El último correo era que el día anterior habían aprobado en el Consejo de Gobierno la reforma de los departamentos y, transitoriamente, que seguramente será permanente, al director y al secretario los nombra el rector.

Unos me saludan efusivamente y se les nota que lo hacen de corazón y otros ponen mala cara cuando me cruzo con ellos, no manteniéndome la mirada. Entre el profesorado abundan más estos que aquellos y entre el personal de servicios y los alumnos más aquellos que estos.

Me acordé de la última reunión, hace un año, en la que se repartieron la docencia que tenía (literatura andalusí y árabe 1 y 3 de humanidades). Aunque aún no estaba en vigor la sanción, no me convocaron y fui porque me enteré de chiripa. Asistían solo la directora del Departamento, Isabel Giménez Caro, y los profesores de árabe Javier Aguirre y Luisa Arvide. Bárbara Herrero no estaba, como hace habitualmente. Luisa Arvide estaba muy contenta por mi sanción y los otros parecían más con cara de circunstancia, pero no sé si porque les molestaba que estuviera allí o porque sentían que me hubieran sancionado. Me dolió en mi interior el acto de repartirse mi docencia, como si tal cosa, y se lo hice saber, sin que desde el Departamento exigieran a Pedro Molina el cumplimiento de la legalidad. Han tenido que ser unos jueces los que lo hagan. 

Ayer tocaba lo contrario, había reunión de departamento para reorganizar la docencia en árabe. Era el único punto del orden del día. Me ha sorprendido que haya acudido mucha gente, muchos que no suelen ir a reuniones incluso importantes. Estaba hasta el decano, Manuel López Muñoz, del que había pedido la dimisión, aunque lo cesa Pedro Molina en breve, y que me ha vetado en facebook porque a su comentario sobre la brutal represión policial del 25-S, le pregunté que qué le parecía como decano la que había realizado conmigo el Rector. Tampoco les sentó bien a la Directora del Departamento y al Secretario que pidiera su dimisión, antes de que me suspendieran la sanción, por no darme amparo, aunque les dí la idea de dimitir antes de que también los cese Pedro Molina. Están en funciones y es posible que éste sea su último consejo. Los más molestos parecían ser Juan Luis López Cruces, Catedrático de Griego y director del Departamento cuando se convocó la cátedra, que prestó falso testimonio durante el juicio de la cátedra, aparte de quedar en evidencia que cometió falsedad en documento público en el expediente de mi sanción, así como Bárbara Herrero, que no acudió como testigo y a la que había implicado el ex-director en su informe al inspector de servicios, realizado para imponerme la sanción.

Como antesdeayer me dijeron de todo Bárbara Herrero y Luisa Arvide y yo les noté muy mala fe y mucho nerviosismo, fui a secretaría para disponer de toda la información de la ordenación docente. Matriculados hay:
unos 50 en Literatura andalusí,
unos 20 en Mundo Árabe Contemporáneo,
unos 10 en Árabe 1 de Hispánicas,
otros 10 en Árabe 1 de Humanidades,
unos 4 en Árabe 2 de Hispánicas,
otros tantos en Árabe 2 de Humanidades,
ninguno en Árabe 3, tanto de Hispánicas como de Humanidades
y 1 en Árabe 4 de Hispánicas y ninguno en Árabe 4 de Humanidades.

En algún caso puede oscilar algún número, pero es claro que en tres cursos no hay alumnos y no se está impartiendo docencia. Y en otro, con un alumno, que es de erasmus, la experiencia me dice que es posible que no se imparta por algún motivo. Mis reducciones este curso, por proyecto de investigación y otros temas, son de 65 horas o 6,5 de los antiguos créditos, aparte de que me incorporo ya empezado el curso, no por capricho, sino por una sanción que me ha impedido ejercer mis funciones durante un mes aproximadamente de este curso y 10 del anterior y eso hay que tenerlo en cuenta.

No sé las reducciones de los demás ni las han dicho en la reunión, pero sé que suelen ser menores. Por ello, tenemos potencial de dar más cursos, pero no se han ofrecido este año y quizás ya no se pueda. En alguna ocasión anterior impartí la asignatura de libre configuración específica "Almería andalusí" y tuvo bastante éxito entre los alumnos de turismo y otras especialidades muy diversas.

En la reunión han entrado a saco, dispuestos a votar la propuesta que traía Bárbara Herrero y que había consensuado sólo con Javier Aguirre y que era:

Bárbara Herrero: Literatura andalusí, un crédito de máster y árabe 3 de Hispánicas y Humanidades (15 créditos que, en realidad, son solo 4, pues dos asignaturas no se imparten).

Luisa Arvide: Árabe 4 de Hispánicas y de Humanidades (12 créditos, que en realidad son 6 y quizás 0, pues en una no hay alumnos y en otra 1, que es posible que al final no esté).

Jorge Lirola: Mundo árabe contemporáneo y Árabe 2 (no sé si de Humanidades o de Hispánicas): 12 créditos.

Javier Aguirre: Árabe 1 de Hispánicas y de Humanidades y Árabe 2 (la que no dé yo): 18 créditos. Se presta a dar más docencia y con peores horarios, sin que haya explicitado las razones.

Les he dicho que, por lo menos, podían haber dicho para empezar unas palabras de que volvemos a tener otro miembro más en el Departamento y hacer alguna alusión a mi reincorporación después de 11 meses de estar suspendido de empleo y sueldo, a lo que Javier Aguirre, Catedrático de Árabe, ha respondido que yo les tenía que estar agradecido por darme las clases el curso pasado. Él sabe bien que no había sido por mi voluntad el que no hubiera podido desarrollar mi vocación docente e investigadora, sin que el Departamento se hubiera opuesto como tal a la sanción ni hubiera amparado los derechos de uno de sus miembros, aunque lo pedí expresamente varias veces, antes y después de ser efectiva la sanción. Y le dije que si yo hubiera sido ellos, me hubiera negado, para forzar al Rector a que no expulsara injustamente a un compañero. En una ocasión en que unos alumnos no cabían en la clase de Literatura andalusí y otras asignaturas y quisieron protestar, les dije que si les parecía trasladábamos el aula al Rectorado. Allí nos fuimos a dar clase. Las autoridades inmediatamente se tomaron mayor interés y les arreglaron pronto el problema.

A mí me gustan todas las asignaturas y, de hecho, he dado esas o las equivalentes y otras que ya han desaparecido. Me gusta pasar por todas las materias que impartimos, para poder exigir con más conocimiento la coordinación de la docencia que no se realiza.

Pero no me ha gustado el sistema. Han decidido imponer la ordenación docente por democracia, sin utilizar ningún criterio académico ni científico, con el resultado de un reparto muy desigual. Decidamos por democracia que es el sol el que da vueltas a la tierra y no al revés. Así funciona mi departamento y seguramente muchos más de las brillantes universidades españolas.

Por cierto, el aún ilustrísimo decano de mi facultad, anterior secretario del departamento y no se sabe qué en el futuro, Manuel López Muñoz, ha hecho constar al final que tenemos que congratularnos porque ha prevalecido un órgano colegiado sobre el parecer de una persona y ha pedido que consten en acta las horas de inicio y final para que se vea que hemos debatido la cuestión. Le he recordado y también pedido que conste en acta que los tribunales franquistas también eran órganos colegiados y acababan fusilando a personas por el mero hecho de ser críticos.

Y el siguiente paso será que el Rector, Pedro Molina, tendrá ahora que pronunciarse sobre esta particular forma de reorganizar la docencia. Así, pues se amplía el culebrón.
Un cordial saludo.

13/5/19

Noticias sobre el expediente disciplinario que me han abierto

El rector de la Universidad de Almería, D. Carmelo Rodríguez Torreblanca, ha decidido incoarme un expediente disciplinario por 18 supuestas faltas graves y muy graves, y el instructor nombrado, D. Ignacio Díez de Lezcano Siciliano, Inspector de Servicios de las Palmas de Gran Canaria, lo ha iniciado ya.
Voy a recurrir la apertura del expediente que podría llevar a la tercera sanción que me imponen (las dos anteriores fueron anuladas por vía judicial) y el rector habrá de resolver el recurso de reposición. A través del mismo, debería contestar a las siguientes cuestiones (destaco las principales):
1) ¿Se han de aplicar los Estatutos de la Universidad de Almería en vigor y los criterios para la asignación del Profesorado a las asignaturas adscritas a las áreas, aprobados por Consejo de Gobierno el 25 de febrero de 2008 y modificados posteriormente por sentencia firme ejecutada por ese mismo Consejo?
2) ¿Se puede impartir la docencia de dos cursos diferentes programados en dos aulas distintas el mismo día y a la misma hora?
3) ¿Denunciar que una profesora, que es la catedrática y coordinadora del área, que no ha impartido más del 50% de las clases de una asignatura en la que me sustituía durante mi baja de paternidad, con el consiguiente perjuicio en la formación del alumnado, es acosarla laboralmente?
4) ¿Se ha investigado si ha podido haber manipulación de los alumnos, no por mi parte, como se me acusa, sino por la de otros, entre ellos el Decano de la Facultad de Humanidades, D. Javier García González, al que he denunciado por la forma de aprobar los Planes de Estudios que se quieren implantar próximamente?
5) ¿Se ha tomado declaración a todos los alumnos de las asignaturas "Literatura árabe andalusí" y "Claves del Mundo Árabe Moderno" del curso 2018-19 o solo a los que me han denunciado?
6) ¿Es inadmisible la crítica a las autoridades de la UAL?
7) ¿Son amenazas y coacciones pedir a los miembros del Consejo de Gobierno de la UAL que apliquen la Ley, informar de qué dice esa Ley y anunciar lo que haré si deciden no aplicarla? Me han denunciado, al parecer, 4 personas de los 55 miembros del Consejo de Gobierno a los que me dirigí, entre ellos el propio rector, que parece que no ha interpretado que en su caso sean unas amenazas o unas coacciones o ¿se encuentra él entre las 4 personas que me han denunciado?
8) ¿Es sancionable informar a los alumnos de qué está pasando en relación con las asignaturas que les imparto?
9) ¿Es punible denunciar casos de corrupción en la Universidad? Al actual rector no le pareció así cuando estaba en la oposición, e incluso en su primer mandato, al retirar el recurso que el anterior rector, D. Pedro Molina García, había presentado contra la sanción que el entonces rector me impuso de suspensión de empleo y sueldo de 4 años y 3 meses? ¿Ha cambiado el actual rector de opinión y le resultan molestas ahora mis críticas y recursos, entre ellos los que presenté contra la forma de aprobar los planes de estudios en la Facultad de Humanidades y que ni ha resuelto expresamente?
       Por  último, le he señalado al actual rector lo duro que es que a una persona que se dedica a la enseñanza por vocación y que ha entregado a ella la mayor parte de su vida, sin que haya tenido tacha alguna ni denuncia sobre su labor docente durante 30 años, por la decisión de otra persona que da credibilidad a denuncias contra ella que pueden ser falsas, abre un expediente disciplinario que puede llevar aparejado el que ese docente sea apartado de su vocación. Si fue duro cuando D. Pedro Molina me abrió un expediente disciplinario y me sancionó por acciones ajenas a la docencia, que acabó demostrándose que fue injusto, muchísimo más cruel es cuando de lo que te acusan es de haber abusado de tu labor docente. Quien tenga vocación por la docencia lo entenderá fácilmente.
    ¡Qué paradoja! Después de ver y apoyar reclamaciones y reclamaciones de alumnos llenos de razón contra profesores sin vocación en muchos casos, reclamaciones que encontraron el vacío e incluso la represión  pues tuvieron que irse algunos de esos estudiantes a acabar sus carreras a otras universidades, cuando creo que esas reclamaciones no tienen razón y movilizan a la Delegación de Alumnos de la Humanidad, al Consejo Estudiantil, al Director del Departamento de Filología, al Decano de la Facultad de Humanidades, al Vicerrector de Ordenación Académica y a la Inspección de Servicios, pueden suponer un punto y aparte en una carrera vocacional de un docente nada corporativista, crítico contra los abusos de poder y defensor de los derechos de los más desamparados. ¿Por qué será?



29/4/19

Nuevo expediente sancionador

El Rector de la Universidad de Almería, Carmelo Rodríguez Torreblanca, me abre un expediente sancionador a petición de la Inspectora de Servicios, María Belén Sainz-Cantero Caparrós, tras denuncias de Javier Aguirre, Luisa Arvide, el Decano Javier García González, el Director de mi Departamento Francisco Álamo, el Vicerrector José Joaquín Céspedes y otras personas, algunas de las cuales ni sé quiénes son, por 18 faltas graves o muy graves:

Por, supuestamente, negarme a sustituir a Bárbara Herrero, lo cual es falso, pues lo que exigía era que hubiera garantías legales de que se hiciera correctamente y no me correspondía a mí impartir la asignatura que querían, sino a otra persona.Yo disfruto con las clases, pero las que realmente me correspondan.

Por haber ocasionado pérdidas irrecuperables de clases a los alumnos, derivado de lo anterior. ¿Habrán hecho algo Inspectora y Rector con mi denuncia de que Luisa Arvide deja de impartir, sistemáticamente, más de la mitad de las clases por curso, con el consiguiente perjuicio para los alumnos. Me temo que no y que será parte de lo que consideran acoso laboral, del que también me acusan.

Por "desvirtuar de diversos modos la adecuada calificación de los alumnos de la asignatura Literatura Árabe Andalusí" (se debe referir a que me negué a subir la nota de algunos alumnos que habían plagiado descaradamente unos trabajos).

Por abandonar la docencia de las asignaturas "Claves del Mundo Árabe Moderno" y "Árabe IV", en las que sustituía a Bárbara Herrero, al ser contratada una Profesora Sustituta Interina y organizar con ella la distribución de clases, pues no tenía que impartir yo todas las horas (no me reconocen ni el derecho a organizarme en un área donde he denunciado con reiteración que no hay ninguna coordinación entre los profesores. Seguramente debía de haber dejado que la nueva profesora estuviera contratada sin dar clases, pues parece estar bastante extendido en la UAL el cobrar sin dar clases).

Por manipular a los alumnos, que no sé a lo que se referirán con esto, pues no especifican con detalle cada acusación, como tampoco explicitan los insultos que, supuestamente, he proferido contra el Vicerrector José Joaquín Céspedes y otros, entre los que no se incluyen el Rector y la Inspectora, pese a que los correos en los que presuntamente insultaba también los mencionaba a ellos.

Por calificar de corrupta y digna de mofa, con difusión, a la Administración Universitaria, en general, y a la Universidad de Almería, en particular. Al parecer es por la serie Chanchullos University que elaboré en 2012, pero que deben de haber visto ahora.

Por amenazar y coaccionar a los miembros del Consejo de Gobierno de la UAL cuando les informaba de lo que dice la ley y les exigía que la cumplieran.

Por incumplir con el deber de confidencialidad y dar publicidad a cuestiones oficiales que creo que deben ser públicas.

E incluso por intimidar a los alumnos, cosa que no entiendo pues soy muy respetuoso con sus derechos, aunque también les exijo que cumplan con sus obligaciones, como trato de cumplir yo, con plenas garantías legales, para beneficio de todos.

Me temo que, incluso por informar ahora del expediente sancionador, añadan alguna falta más, pues por acusarme, hasta me acusan de "haber atentado a mi propia dignidad como profesor caricaturizándome a mí mismo como el profesor chiflado [de la serie Chanchullos University]" (https://www.youtube.com/watch?v=hlcKcDlChQ4).

Se ha nombrado como instructor al Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, Ignacio Díez de Lezcano Sevillano.

Seguiré informando de todo el proceso, para quien le interese conocerlo.

18/2/19

¿Chapuza o presunta prevaricación?

Hoy el Consejo de Gobierno de la Universidad de Almería ha adoptado un acuerdo (no sé aún si por unanimidad o mayoría. Se lo he preguntado al Sr. Secretario, Fernando Fernández Marín), que me afecta y que, de mantenerse, podría tener muy serias consecuencias y no me refiero solo a que, con estos antecedentes, el Consejo de Gobierno pueda decidir que la propuesta de ordenaciones docentes la haga Periquito el de los Palotes y que se impongan saltándose la legislación vigente a su antojo y libre albedrío.
                             
Había pedido intervenir en esa reunión y me han dejado solamente exponer lo que estimara pertinente. He empezado por preguntar al Sr. Vicerrector de Profesorado, José Joaquín Céspedes, promotor de la propuesta de modificación de la Ordenación Docente del área de Estudios Árabes, y a la Asesora Jurídica, María de los Ángeles Piedra Fernández, qué artículo de los Estatutos de la UAL o qué legislación vigente faculta al Vicerrector o a la Comisión que preside a hacer la propuesta que se somete a aprobación. No han abierto la boca ninguno de los dos, pese a mi insistencia. Sencillamente patético. El Rector, Carmelo Rodríguez Torreblanca, ha querido justificar que el Vicerrector está facultado por una decisión del Consejo de Gobierno de la UAL, pero él debía saber que el Consejo de Gobierno no puede quitar las atribuciones a los Consejos de Departamento, órganos que, según el art. 159.2.a de los Estatutos de nuestra universidad, tienen la competencia de proponer las ordenaciones docentes.

Preguntada la Sra. Piedra Fernández sobre si se pueden dejar de aplicar los Estatutos de la UAL, ha mantenido otro patético y elocuente silencio.

El Vicerrectorado o el Consejo de Gobierno no pueden usurpar las competencias que el Consejo de Departamento tiene en virtud no solo de los Estatutos de la UAL, sino también de la Ley de Universidades. En ese sentido, les he preguntado a continuación al Director del Departamento, Francisco Álamo Felices, que, a diferencia de a mí, le han permitido estar presente en el debate posterior, y a Juan Luis López Cruces, también de mi Departamento y representante del PDI en el Consejo de Gobierno, si nuestro departamento había elevado una propuesta al Consejo de Gobierno para su aprobación. Tampoco han abierto la boca, mientras José Antonio Torres Arriaza, el Presidente de la Junta de PDI hacía mutis por el foro pensando que también a él le iba a preguntar pues ha participado, otra vez más, en la vulneración de mis derechos. Torres Arriza es, sencillamente, impresentable y un indigno representante sindical, que deja a su sindicado, el CSIF, por los suelos (véase https://1001denuncias.blogspot.com/search?q=junta+de+pdi). 

Seguramente los profesores Álamo Felices y López Cruces se avergonzarán de que el primero trasladó al Consejo de Departamento una propuesta de ordenación docente de José Joaquín Céspedes en la que, caprichosamente, eximía de docencia a una profesora y me asignaba a mí a voluntad suya la que le daba la gana y, sorprendentemente, la sometió a votación, saltándose las normativas vigentes y mis legítimos derechos. Juan Luis López Cruces, allí presente, votó a favor de esa propuesta. Eso fue el 31 de enero. ¿La ha tratado el Consejo de Gobierno? Pues no. Yo, que la considero nula de pleno derecho por vulnerar la normativa de aplicación y la más elemental lógica, la recurrí ante el Rector. El Sr. Rodríguez Torreblanca, preguntado por mí, ha venido a decir que resolverá mi recurso cuando le dé la gana.

Pese a insistir en que usurpar las competencias del Consejo de Departamento y aprobar una ordenación en la que no se ha cumplido con la legalidad, como garante de los derechos de los profesores, entre ellos los míos, y de los alumnos, que han de tener seguridad de que quien les imparta docencia y los evalúe lo hace con todo el amparo legal, los miembros presentes del Consejo de Gobierno, encabezados por su presidente, el Sr. Rodríguez Torreblanca, han aprobado una ordenación docente que es injusta al no respetar la legalidad y que vulnera mis legítimos derechos.

Yo no doy crédito a que se pueda hacer semejante despropósito y, dado que considero que es una resolución injusta, claramente, pues no se han respetado los Estatutos de la UAL, voy a presentar hoy mismo un recurso de reposición ante el órgano que ha dictado esa resolución para que, como marca la ley, en el plazo máximo de un mes, deje patente si lo hace con conocimiento manifiesto de la injusticia con la que adopta el acuerdo (lo que sería una presunta prevaricación), o reponga la legalidad en la UAL y mis derechos vulnerados.

Y todo esto sucede sin que tengamos en la universidad un Defensor Universitario que nos defienda a los administrados frente a los abusos de los administradores, pues prescribió el mandato del que teníamos y no se ha prorrogado transitoriamente su mandato ni se ha elegido a ningún otro.

Y yo que pensaba que estaban mejorando las autoridades de la UAL... 

9/2/19

Una chapuza para tapar otra chapuza


El 31 de enero, en el Consejo del Departamento de Filología, el Director, D. Francisco Álamo, afirmó que había una propuesta del Vicerrector de Profesorado, D. José Joaquín Céspedes, para la modificación de la ordenación docente de mi área de conocimiento. Según esa propuesta se eximía a Luisa Arvide de impartir docencia (sin reducción de sueldo. Esto lo añado yo), a mí se me imponía que tenía que impartir unas determinadas asignaturas, sin posibilidad de ejercer mi derecho a comprobar y elegir, y para el resto de la docencia se contrataría a una persona (utilizando para ello recursos públicos. Esto también lo añado yo, aunque resulta obvio).

Todo ello ante mi estupor y oposición. Directamente, Francisco Álamo lo sometió a votación y se aprobó por mayoría (el único voto en contra fue el mío). Entre los votos a favor estaba el de D. Juan Luis López Cruces, representante del PDI (Personal Docente e Investigador) en el Consejo de Gobierno que, con ello, venía a vulnerar, sorprendentemente, los derechos reconocidos de un miembro del PDI.

Lo curioso del caso es que D. José Joaquín Céspedes dice no haber hecho ninguna propuesta. Alguien, el Sr. Céspedes o el Sr. Álamo, miente, evidentemente, y yo pido responsabilidades por ello pues me ha afectado sobremanera (aquí estoy denunciado cuando podía estar avanzando en las muchas investigaciones que tengo pendientes). Yo, personalmente, creo que ambos, por acción o por omisión, han hecho una auténtica chapuza.

Y para tratar de tapar esa chapuza sólo se les ocurre hacer otra chapuza mayor y es que la propuesta que tendría que someterse a aprobación en el Consejo de Gobierno quede en el limbo (seguramente por lo impresentable e indefendible que era, aunque lo mismo si no lo llego a denunciar, se presenta al Consejo y se aprueba). Y, en su lugar, se acuerda que el Vicerrectorado usurpe las atribuciones del Consejo de Departamento y convoque por separado a los profesores para distribuir la docencia y pedir la contratación de un profesor sustituto interino (que también es competencia, entiendo, del Departamento el solicitarlo).

Si estoy denunciando que no hay coordinación de la docencia en mi área y que debe de haberla, no solo para que no se vean perjudicados los alumnos, sino también por un elemental principio de profesionalidad pues somos funcionarios públicos que hemos de cumplir con el desempeño de nuestras obligaciones, el colmo es que las autoridades no solo amparen el incumplimiento sino que lo fomenten, al entender que no debemos ni reunirnos conjuntamente para distribuir la docencia. Esto ya rebasa todos los límites. ¿Quién habrá sido el lumbreras que ha ideado este sinsentido?

Yo ya me temía que no se hiciera nada constructivo y lo que se pretendiera es salvarle la cara a unas autoridades (José Joaquín Céspedes y Francisco Álamo) que entiendo han abusado del poder que tienen, extralimitándose en sus funciones, en detrimento de un funcionario que quiere que su universidad funcione correctamente, y me lo temía sobre todo porque no se hizo público el acuerdo, un acuerdo que me afecta y del que, en ningún momento, se me dio a conocer para opinar sobre él hasta ser aprobado y pedirme que me someta a él (ya anuncié al Consejo de Gobierno que no acataría algo que me pareciera manifiestamente ilegal, asumiendo mis responsabilidades y exigiéndoselas a quienes pretendieran que se ejecutara). Además, era sospechoso que se planteara como necesidad de un nuevo acuerdo cuando lo que hay que hacer es aplicar la legalidad vigente y si ésta es incompleta, completarla. Y también por el hecho de que se haya tardado 7 días y ya con las clases iniciadas para adoptar semejante sinsentido.

Ya le he solicitado al Rector y Presidente del Consejo de Gobierno, D. Carmelo Rodríguez Torreblanca, que se dejen de chapuzas y apliquen la legalidad lo antes posible, en beneficio de todos.

Mientras tanto, no me consta que la Inspectora de Servicios, Dña. María Belén Sainz-Cantero Caparrós, haya hecho nada con respecto a la denuncia que le formulé de que Dña. Luisa Arvide haya dejado de impartir más de la mitad de las clases que tenía asignadas (eso sí, cobrando el sueldo íntegro) y dificultando cualquier tipo de coordinación en las asignaturas en las que me había sustituido durante mi baja.

El mal olor que empieza a haber en el Campus Universitario de Almería, como no se haga nada constructivo que lo elimine, seguro que llegará bastante lejos, hasta los contribuyentes que sostienen, con el pago de sus impuestos, este centro que debería ser de sabiduría y no de pillería.