14/3/15

Las razones de mi voto

A lo largo de mi vida he votado a diversos partidos y me han decepcionado cuando han tenido cotas de poder en un sistema electoral que favorece las mayorías frente a las minorías y yo creo que la verdadera democracia y de calidad es el respeto a las minorías para que la forma de gobierno no se convierta en una dictadura de la mayoría. Por eso, últimamente solía optar por el voto nulo como medio de protesta, pues de ese modo no beneficiaba a los partidos mayoritarios al complicarle a los pequeños la consecución de un escaño. En alguna ocasión he llegado a votar a "escaños en blanco" pues me pareció interesante su planteamiento de, cuando consigan un puesto, renunciar y dejarlo vacío, con el ahorro que supone a los ciudadanos y la imposibilidad de comprarlo por parte de algún otro partido.

El poder no es corrupto, sino que atrae a los corruptos, como decía el ya expresidente Mújica con su gran sabiduría, aunque si no se sabe gestionar, el poder embriaga y si eso sucede luego viene la resaca cuando se pierde.

Vivimos en una auténtica partidocracia en lugar de democracia, con partidos con estructuras jerárquicas impositivas de arriba a abajo, sin democracia interna. Sin duda, el gran problema que tenemos, por encima del paro incluso, es la corrupción, por la pésima gestión de nuestros dirigentes políticos que piensan a corto plazo y en clave partidista, generando empleo a sus huestes, ya sea directamente con proliferación de cargos políticos o asesores sin preparación o indirectamente con ilegalidades manifiestas que la mayoría de las veces quedan impunes.

La impunidad es una realidad gracias a aforamientos y la politización del poder judicial, con jueces nombrados por los propios políticos o que raramente se atreven a aplicar la Justicia a políticos influyentes. ¿Qué se puede esperar de magistrados supeditados a políticos? ¿Y qué decir de una fiscalía nombrada por los políticos de turno que en lugar de hacer de acusación popular se dedican a ejercer de abogados defensores de poderosos, llámense Borbón, Botín u otros muchos, siendo nosotros los que le pagamos esa defensa?

Está claro que no es el pueblo el que gobierna, sino unos representantes a los que les firmamos un cheque en blanco y que no asumen ninguna responsabilidad ante los flagrantes incumplimientos de sus promesas y los claros abusos de poder que perpetran con impunidad manifiesta. Por eso se hace cada vez más necesario avanzar en la consecución de una democracia real y participativa.

La indignación de los ciudadanos que se ha ido manifestando de diversas formas necesita no solo concretarse en propuestas constructivas sino que se puedan llevar a cabo por la consecución de poder político, transformando, entre otras muchas cosas, el sistema electoral, despolitizando la fiscalía y la justicia y convirtiendo el sistema político en una democracia real en la que los ciudadanos tengan no solo voto, sino también voz que se escuche y cuente y no únicamente cada cuatro años.

PP y PSOE están hasta arriba de corrupción y no tienen verdadera voluntad de que se acabe la impunidad. Los gestos de cambio que hacen son totalmente forzados. Yo lo he comprobado directamente a través de diversos casos, entre ellos la vulneración de la ley de incompabilidades por parte del Rector de la UAL, Pedro Molina, quien ha asesorado a un banco al mismo tiempo que gestionaba dinero público. No es ya las indecentes puertas giratorias, sino una puerta simultánea que debía de ser del todo intolerable y que PSOE y PP han aceptado, al igual que IU cuyos políticos en Andalucía han demostrado que digieren bien la corrupción propia y ajena cuando les interesa. UPyD me ha demostrado no tener tampoco valores, entre ellos los democráticos. Ciudadanos, partido tradicional en auge, me parecen lobos con piel de cordero; mayoritariamente son abogados que conocen bien las reglas de juego y representan el dicho popular de "tengas pleitos y los ganes" pues quienes sacarán partido son, entre otros, los letrados a quienes les interesa una forma parcial de Justicia y es raro encontrar alguno que denuncie los abusos de poder de los jueces por interés manifiesto.

Hoy por hoy solo verdaderos movimientos ciudadanos como Ganemos, Podemos y similares me parecen merecedores de darles confianza para ver si avanzamos en esa tan necesaria democracia real y participativa, a pesar de los desacuerdos que se presentan en muchos casos. Es claro que Podemos tiene un modelo de arriba a abajo, aunque también de abajo a arriba pues si no no podrán tener tanto éxito y, además, mantenerlo en el tiempo. Yo soy de los decididos a darles mi confianza en las próximas elecciones, tanto a Lucía Ayala en Almería, como a Teresa Rodríguez a nivel de Andalucía. ¿Por qué no darles una oportunidad, como se la dimos a otros? Por lo pronto, no nos equivocaremos en castigar a los que se la hemos dado y nos han defraudado. Y si nos defraudan yo seré de los primeros en denunciarlo también públicamente. De ese modo, pasarán a ser oposición partidos que se han alternado en el poder, teniendo ellos que controlar las actuaciones de los de Podemos, sacando todos sus escándalos y no dejándoles pasar ni una, pues eso, a diferencia de gobernar, se les da muy bien.

1 comentario:

tomas hessen dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Escaños en blanco es una buena opción, viendo cómo los de siempre se apropian del voto para hacer lo que les da la gana.
Pero, en la situación actual (el PSOE se presenta como futuro después de treinta y no sé que años de poder!; el PP quiere el voto para seguir expoliando -ya sea legal o en negro-; e Izquierda Undida ya hizo su papelón como ratón del Susanato) podemos decir que PODEMOS merece una oportunidad.
Si no, sólo hay que ver, oír y leer cómo tratan a los de PODEMOS.