1/2/19

El súper Vicerrector de Profesorado de la UAL


Inexplicáblemente, el Vicerrector de Profesorado de la UAL, José Joaquín Céspedes, es el que ha propuesto la Ordenación Docente de Árabe, asignando asignaturas a su antojo y eximiendo caprichosamente de docencia a Luisa Arvide. Y, como ya viene siendo habitual, los de mi Departamento, encabezados por el Director, Francisco Álamo, y el Secretario, José Ramón Ibáñez, por votación, deciden que la propuesta del Vicerrector va a misa y no se aplican las leyes y las normativas vigentes. ¡Vaya lumbreras!

El Vicerrector de Profesorado, José Joaquín Céspedes, debe aclarar (y es urgente que lo haga) los siguientes extremos:

1) ¿Puede él eximir a un profesor de que cumpla con sus obligaciones docentes, como han dicho en mi departamento que ha hecho con Luisa Arvide? ¿Con qué potestad y criterio? ¿Va a abrir una lista para que se sumen otros profesores y PAS para que también, gentil y graciosamente, los exima de sus obligaciones, cobrando, eso sí, el sueldo público íntegro?

2) ¿Puede decidir el, caprichosamente, que computen las horas de trabajo de una persona a otra que no las ha realizado?

3) ¿Puede dejar de aplicar las leyes y normativas vigentes para proponer él mismo lo que tiene que dar un profesor y otro y me refiero a asignaturas concretas, sin aplicar el criterio establecido de categoría y antigüedad en la elección de asignaturas?

4) ¿Va a aceptar que una ordenación docente, que no respeta la legalidad, se imponga por el mero hecho de que la vote una mayoría?

5) ¿Permitirá una contratación antes de que los que cobramos para dar clases cumplamos con nuestras obligaciones y cubramos todas las horas que tengamos capacidad? ¿No le parece una malversación de fondos públicos el permitir que a quien le pagamos para que cumpla con una tarea no la haga y haya que ser contratada otra persona para que cumpla esa misma tarea?

6) ¿Espera que yo dé las asignaturas que a él le ha dado la gana que yo imparta, sin reconocerme que pueda elegirlas antes de que le asigne Usted mismo también a un profesor nuevo contratado lo que tiene que dar?

Suena a broma, pero no, es la realidad. Al menos, es lo que han dicho en el Departamento que ha decidido José Joaquín Céspedes. ¿Es cierto todo ello?

No sé si tengo que recordarle que los ciudadanos, a través de nuestros impuestos, le pagamos lo que cobra como Vicerrector para que lo aclare lo antes posible, sobre todo porque el 6 de febrero deben comenzar las clases.

Irregularidades en la docencia en mi universidad (UAL)


Acabo de presentar esta denuncia a la Inspectora de Servicios de la Universidad de Almería, Dña. María Belén Sainz-Cantero Caparrós:

EXPONGO:

Al reincorporarme tras una baja por paternidad y reintegrárseme la ordenación docente que, por un equívoco y sin respeto a la legalidad vigente, se me había usurpado, en concreto, docencia en Árabe III, la parte correspondiente de Literatura Española Medieval y Árabe Andalusí y parte de Árabe I, he podido constatar una serie de graves anomalías que paso a detallar, en relación con la Profesora que me ha sustituido durante mi baja, la ilustre catedrática Luisa M. Arvide Cambra:

PRIMERA: Pese a pedirle con reiteración que me indicase qué había impartido durante las sustituciones y me entregase los materiales que los alumnos le habían presentado en relación con las asignaturas de las que soy responsable (al parecer fundamentalmente fichas), se ha negado tanto a informarme como a trasladarme el material que los alumnos le habían presentado. He tenido que preguntarles a estos últimos en relación con lo que habían visto y lo que les había encargado la Profesora Arvide, respetando, en todo momento, el trabajo, excaso, por otra parte, realizado, para que no fuese en perjuicio de los alumnos, por falta de coordinación entre el profesorado. Entiendo que la Profesora Arvide, con su actitud, ha faltado al más elemental deber de coordinación, apropiándose de materiales que no son de su propiedad.

SEGUNDA: La Profesora Arvide, de forma unilateral y sin justificación, ha impartido una menor docencia de la establecida, con el consiguiente perjuicio en la formación de los alumnos matriculados, aparte del abuso de poder que ha podido cometer al incumplir con sus tareas docentes. Paso a detallar los incumplimientos por asignaturas:

Literatura Española Medieval y Árabe Andalusí (parte de esta última): De las 4 semanas que ha durado la sustitución (20 horas de clase a razón de 5 horas semanales), la Profesora Arvide ha impartido únicamente 8 horas, por decisión unilateral suya. De los 3 días en que había docencia, miércoles, jueves y viernes, la redujo a los jueves, por conveniencia exclusivamente suya, con el deterioro en la formación que han recibido los estudiantes (69 alumnos). De hecho, en las dos semanas que he impartido yo docencia, han tenido un mayor número de horas (9) que en las 4 semanas de sustitución.

Árabe III: La profesora estableció el inicio de las clases el viernes 5 de octubre, aunque hubiera sido recomendable que fuese antes y podía haberlo sido. Pero es que de los dos días de clase que estaban contemplados redujo las clases a un único día, cambiando los horarios a su conveniencia y trasladando el lugar de clase a su despacho, pese a tener asignada un aula, que quedó vacía todo el tiempo, sin ser comunicada esa circunstancia al servicio competente. Pese a la insistencia de la alumna matriculada de aprovechar las clases prácticas, por necesitarlas, la profesora Arvide se negó a ello. Asímismo, tomó represalias, al parecer, por la falta de asistencia a clase (en su despacho) de la alumna en algunas ocasiones, negándose a continuar impartiendo la docencia. La alumna, que arrastra unas grandes deficiencias en la expresión escrita (no así en la comprensión oral y escrita y en la expresión oral, que cuenta con un nivel muy superior al exigible), causadas por no recibir anteriormente en Árabe I y Árabe II la enseñanza adecuada, estaba muy necesitada de esas clases prácticas. El resultado ha sido que de las 33 horas que se debían haber impartido durante la sustitución no se han llegado a impartir ni la mitad de ellas por causas imputables a la Profesora Arvide, independientemente de las horas que haya perdido la alumna por culpa suya.
Árabe I: La profesora Arvide redujo la docencia, de forma caprichosa e injustificada, aparte de unilateral, de 4 horas semanales durante 2 días a 2 horas un mismo día, con el consiguiente perjuicio en la formación de los alumnos.
            Todos estos extremos pueden ser fácilmente contrastados con los alumnos y con las pruebas de las que dispongo.

            TERCERA: El Vicerrector de Profesorado, D. José Joaquín Céspedes, pretende computar como docencia impartida por la Profesora Luisa Arvide la previa al inicio de la sustitución por las bajas de mi área, así como la que he impartido yo tras mi reincorporación, lo cual es, del todo, anómalo. El papel que, al parecer, le firmó el referido Vicerrector a la Profesora Arvide para que no impartiese más docencia en este curso carece de todo valor, dado que es fruto de un mal cálculo por parte del Vicerrector.

CUARTA: La situación es que de las 140 horas asignadas en el reajuste hecho por la baja por enfermedad de Bárbara Herrero y la malinterpretación de mi baja por paternidad, que tenía fecha de retorno, han de reducirse, oficialmente, a 103 horas (50 de Árabe I, 33 de Árabe III y 20 de Literatura andalusí), pero, realmente, de forma efectiva, se han impartido unas 53 horas, por decisión unilateral de la profesora Luisa Árvide, computando las fiestas también.

             QUINTA: Las anomalías vienen de lejos, pues estas prácticas de no dar la docencia asignada, quitándose horas de forma totalmente arbitraria, se ha constatado en numerosas reclamaciones de alumnos que han sido tapadas y silenciadas, al tiempo que yo he sufrido amenazas e incluso he llegado a ser sancionado en dos ocasiones, por represalias, sanciones que fueron anuladas en ambos casos por vía judicial. Sin ir más lejos, el curso pasado, se le permitió a la Profesora Arvide elegir una sustitución de la Profesora Herrero que le coincidía en los horarios con otra asignatura que tenía que impartir y lo solucionó juntado a los dos cursos en ese mismo horario y computando cada hora como doble. Como fácilmente comprenderá estoy harto de esta situación, que ha ido a más por la inacción de las autoridades competentes, y estoy seguro de que irá en aumento si Usted y a quien competa no hacen su trabajo. Toda esta anómala situación ha repercutido y sigue repercutiendo en la deficiente formación que reciben los estudiantes.

            SEXTA: Para mí, más grave que el hecho de que  la Profesora Arvide incumpla con sus obligaciones docentes es que quien tiene no solo la potestad sino también la obligación de tomar medidas, no las adopte, sino que, por el contrario, encubra los incumplimientos y, en cierto modo, los potencie por el amparo que les da. Es por ello por lo que estoy plenamente decidido a denunciar esta situación hasta donde haga falta, incluso a riesgo de ser nuevamente sancionado por ello.

Es por todo lo expuesto, por lo que SOLICITO:

Que cumpla Usted con su cometido como Inspectora de Servicios, investigue todos los hechos, tomando declaración a todos los implicados, incluidos los alumnos (con especial sensibilidad ante el estado de subjección al que se encuentran sometidos por posibles abusos de poder), y exija las correspondientes responsabilidades que se deriven de esas comprobaciones, incluido a su compañero de equipo de gobierno D. José Joaquín Céspedes, en el caso de que se mantenga en su empeño de eximir de carga docente a Dña. Luisa Arvide de forma totalmente injustificada y arbitraria, atribuyéndole incluso aquellas horas que he impartido yo.

Es de Justicia, que solicito en Almería, a 1 de febrero de 2019.

18/5/18

Más veloces que el rayo: ¿Así se aprueban los planes de estudio en la Universidad de Almería?

El 25 de abril, ante la sorpresa y estupefacción de la gran mayoría, el Sr. Decano, Javier García González, plantea en Junta de Facultad de Humanidades una propuesta y aprobación de la estructura básica para la modificación de los títulos de la Facultad.

Unos días más tarde, el 3 de mayo, el Director de mi departamento (Filología) informa (si es que se le puede llamar así) acerca del proceso de conformación de los nuevos planes de estudio. La gran mayoría del Departamento muestra sus indignación por cómo se está haciendo el proceso, entre ellos Pepe Valles, que exige que se formen Comisiones.

El 15 de mayo el Decanato de la Facultad hace públicas unas propuestas de planes de estudio de grados de Historia (modificación) y Comunicación y Sociedad (de nueva creación), con las Comisiones que los han elaborado. Pepe Valles, curiosamente, aparece en la de Comunicación y Sociedad (en la UAL quien no llora no mama, aunque hay que saber llorar, por lo visto). Y esos planes de estudio que se quieren aprobar se exponen durante unos días y se pide que los Departamentos informen antes del viernes 18 de mayo. No daría ni tiempo de convocar a los Consejos. ¿Habrá informes? ¿Qué dirán?

Y se pretende que el 21 de mayo, seis días después de darlos a conocer, la Junta de Facultad apruebe esos planes, sin apenas tiempo de rechistar.

Esa forma de proceder de Javier García González, chanchullera, ya la conozco. Cuando estudiaba yo en el antiguo Colegio Universitario de Almería en los años 80, ya estaba Javier García González, al que entonces llamaban “el Pitufo”, trapicheando conjuntamente con Pedro Molina contra Escobedo y Elena Pezzi, que dirigían entonces el CUA y estaban negociando la integración del mismo en la Universidad de Granada, y aquellos lo hacían para "quítate tú, que no quieres sacar partido personal, para que me ponga yo, que sí me interesa conseguirlo". Luego, fui secretario del Departamento que dirigía Javier García González. Dimití antes los chanchullos que hacía o permitía. En otra ocasión contaré los más sabrosos, como también habrá que hacer un análisis de esos veloces planes de estudio.

El caso es que va a pasar como sucedió en los anteriores y es que las áreas de Griego y Latín controlarán los planes, como hicieron con el de Filología Inglesa, donde, como ya dije, incluyeron asignaturas tan peregrinas como  "Griego para Estudios Ingleses", "Latín para Estudios Ingleses", "Tradición Clásica en la Literatura Inglesa: la Recepción de los Géneros", "Tradición Clásica en la Literatura Inglesa: la Recepción del Teatro" y "Fundamentos Grecolatinos de las Lenguas Anglogermánicas", quedando los alumnos sin posibilidad de formarse en lo que tenían que aprender: inglés.

¿Qué dirá y, sobre todo, qué hará el Rectorado y el Consejo de Gobierno? Yo, por lo pronto, he presentado sendos recursos contra los Comisiones que han realizado los Planes y, si la Junta de Facultad aprueba el próximo lunes los planes, tengo la intención de impugnarlos, igualmente ante el Rector.

19/3/18

El homenaje que se merece el arabista y político Javier Aguirre Sádaba

A finales del presente curso, Javier Aguirre Sádaba se jubila, tras una carrera en la que ha simultaneado arabismo y política, primero municipal, en Jaén, y después universitaria, en Almería. Aunque tengo intención de hacer una larga reseña más adelante, quiero ofrecer un adelanto, antes de que acabe su labor docente.

Con su máxima de que la mayoría siempre tiene razón, son muchas las veces que donde dijo digo dice Diego, sin asumir que está cambiando de opinión. Entre sus últimas actuaciones se encuentra haber incluido, personalmente, la asignatura "Claves del Mundo Árabe Moderno" en el plan de Filología Hispánica, sin plantear ningún tipo de debate sobre su conveniencia e interés para los alumnos de esa especialidad. No es de extrañar que le dejaran incluirla aquellos que controlan la Facultad de Humanidades (las Áreas de Filología Latina y Griega) y que optaron, a su vez, por introducir asignaturas como "Latín para estudios ingleses" en Filología Inglesa, para que los alumnos aprendan latín en lugar de inglés, pues se gradúan, en general, con un nivel deficiente en la lengua anglosajona, aunque me temo que tampoco aprenden mucho esa otra lengua. Son los mismos que lo encumbraron al cargo de Director de Departamento para que siguiera sus dictados.

Lo curioso del caso es que quien vio que era importante que los alumnos de Hispánicas conocieran las claves del mundo árabe moderno (el programa no tiene desperdicio), en lugar de, por ejemplo, estudiar los arabismos, que ni se mencionan en la asignatura de "Historia de la Lengua Española", no quiere impartir esa asignatura, sino que impone que la den otros que para eso él obtuvo una cátedra con larga historia hace más de 20 años.

Dejo para más adelante muchas de sus antológicas actuaciones como Vicerrector, Director de Departamento e incluso como concejal, pues ya se sabe que quien traga llega lejos.

19/2/18

Anulación de la sanción e indemnización (II)

Desde que escribí el anterior artículo ha transcurrido más de un año. El retraso, en gran medida, se debe a que el proceso se está demorando en el tiempo. Tengo que agradecer la buena disposición y receptividad de las máximas autoridades de la Universidad para resolver algunos puntos de la anulación de la sanción. En ejecución de la sentencia, ya firme, se me pagaron los honorarios por el año en el que no me dejaron trabajar, así como los intereses de demora, pero no llegamos a un acuerdo sobre el tema del reconocimiento de daños y perjuicios, por lo que queda un recurso pendiente.

En ese recurso ha contestado Dña. María Ángeles Piedra Fernández, en representación de la Universidad de Almería, a la demanda que formuló mi abogado en la que solicitaba 10.444,08 euros por ese concepto. Me ha sentado muy mal la ligereza con la que la letrada de la Universidad ha contestado a esa demanda. Lógicamente, la Sra. Piedra se opone, pero lo hace de un modo vil. Insinúa que si no se llegó a un acuerdo extrajudicial fue debido a mí y aporta un correo electrónico en el que los mediadores renunciaron a continuar con el proceso, pero se le olvida decir que la razón de esa renuncia fue precisamente que ella se negó a asesorarles, pensando quizás que yo iba a utilizar el asunto en el recurso. No ha sido así. No recurrí al tema, lo que sí ha hecho ella faltando a la verdad. Los mediadores, lógicamente, necesitaban garantías legales sobre si el acuerdo podía llegar a producirse. Era mí deseo haberlo alcanzado y para eso pedí poco cosa más y, sobre todo, un reconocimiento del mal que se me había causado, pero fue la asesoría jurídica la que se negó a asesorarles. Lo puedo acreditar fehacientemente.

Se refiere la Sra. Piedra a lo bien que se portaron conmigo pues, dice textualmente (el subrayado es suyo) que "se procedió voluntariamente al pago de todas las cantidades debidas al Sr. Lirola Delgado, durante el tiempo que estuvo suspendido de sus funciones"... "Pero es que, además, también se procedió al abono de los intereses de demora devengados", que ascendieron a 9.280,08, pues el interés legal era elevado. Lo que olvida decir es que, hubo que exigirlo varias veces en cumplimiento de sentencia y así también se puede acreditar a través de las continuas solicitudes desde el Juzgado.

Entiende la Sra. Piedra que el abono de los intereses  de demora tiene una finalidad resarcitoria de los daños y perjuicios ocasionados, que para ella parecen ser puramente económicos. Y el que yo no me opusiera al desestimiento por parte de la Universidad al recurso que presentó Pedro Molina, de forma unilateral, contra la sentencia que anulaba la sanción, quiere utilizarlo contra mí, como si es que yo hubiera tenido que oponerme a algo que creo de Justicia y que, incluso, solicité reiteradamente. Como he dicho en algunas ocasiones, para mí fue balsámico, pero no suficiente para cerrar todas las heridas abiertas. Lo que más se resintió con la sanción fue, sin duda, la investigación, aparte de las relaciones familiares y de amistades, por mucho que pretendiera yo que no fuera así. Por decisión de Pedro Molina me dejaron sin poder sacar ni un libro de la Universidad obtaculizando mis investigaciones.

De hecho, parte de la indemnización por daños y perjuicios que solicito se apoya en que ese año no se me reconoció para los sexenios de investigación al no acreditar una vinculación con la Universidad y podría haber obtenido el 4º sexenio un año antes de que me fuera concedido después. Es curioso que a esto, que se cuantificó fácilmente por la parte económica que le corresponde, no se refiera para nada la Sra. Piedra. ¿Es que no tiene argumentos contra ello y prefiero obviarlo?

Por mi parte, doné la cantidad íntegra de los intereses y una cantidad mayor, y así también lo haré si se me conceden los daños y perjuicios, a la Fundación Ibn Tufayl, entidad sin ánimo de lucro a la que dedico gran parte de mi esfuerzo, y ha servido para contratar a una persona y desarrollar así proyectos de investigación.

Por último, la Sra. Piedra cree que debía haberme quedado callado cuando me sancionó Pedro Molina, pues se refiere a "filtraciones interesadas a la prensa" y "divulgación de noticias sensacionalistas que no beneficiaban el buen nombre de esta Institución Pública". Debería reflexionar un poco la Sra. Piedra, pues, a lo mejor, lo que hacía daño a la Universidad es que su antiguo Rector actuara con injusticia manifiesta (no lo digo yo, sino un juez) y no el que el apaleado injustamente se quejara en público.


Espero que la Sra. Piedra, en defensa del Patrimonio Público, me apoye en la petición que haré de que se le exija a Pedro Molina el que pague los intereses de demora que ha tenido que abonar la Universidad por su abuso de poder. 

23/1/17

Anulación de la sanción e indemnización (I)

Como sabréis quienes seguís el tema, la sentencia que anulaba la sanción que me impuso Pedro Molina de 4 años y 3 meses, adquirió firmeza y procedía la ejecución de la sentencia, aparte de la indemnización por daños y perjuicios. Mi intención era llegar a un acuerdo con el actual rectorado, que había mostrado una sensibilidad diferente al anterior, para zanjar la ejecución de sentencia y el contencioso pendiente de daños y perjuicios.

Por eso, aunque a destiempo, acepté los términos que me propusieron inicialmente. Entre otros muchos motivos, por aquello de que "tengas pleitos y los ganes" pues el que siempre gana es el abogado, quien, además, garantizándose un mínimo, quiere obtener porcentaje de los beneficios. Una de mis conclusiones tras los múltiples pleitos que he tenido, en los que siempre que he podido me he representado a mí mismo es que, si no hay Justicia, en gran medida es porque a los abogados no les interesa que la haya, pues se les acababa el negocio que tienen y por eso consienten sentencias peregrinas y abusos de autoridad, pero no voy a extenderme en esto ahora. También porque, ante heridas abiertas, siempre es mejor sanarlas de buen grado que por imposición, judicial en este caso.

Curiosamente, lo que antes proponía el equipo rectoral, ahora retuercen con que no saben cómo hacerlo y aunque dejé que pasara el tiempo, sin que avanzaran en un tema que hasta yo, con conocimientos generales, aunque prácticos, y siempre asesorado por diferentes abogados que no se conocen entre sí, sé cómo hacerlo, necesariamente he de presentar, asistido por abogado, la correspondiente demanda y enfrentarme a la Universidad a la que pertenezco para que se me reparen los daños y perjuicios causados.

Me duele y mucho que las actuales autoridades no quieran llegar al acuerdo que inicialmente propusieron y una de las razones es que al final a todos, incluido a mí, que formo parte de la Universidad y que como ciudadano mantengo y defiendo lo público, estoy seguro de que nos va a costar más los daños y perjuicios vía judicial que lo que hubiera sido por un simple acuerdo. Y lo podremos comprobar porque iré haciendo público todo el proceso y, en especial, el resultado final.

Creo que todo puede ser fruto del inmovilismo y el miedo a perder lo conseguido que suele afectar a quien llega al poder, sobre todo para mantenerlo, pero deberían ser consciente de que lo que se estanca, generalmente, se corrompe.

22/10/16

Tras la firmeza de la sentencia, ha de venir la anulación de la sanción y la reparación de los daños

La sanción de suspensión de empleo y sueldo que me impuso Pedro Molina, entonces rector de la Universidad de Almería, fue anulada por un juez y esa sentencia ya es firme (casi cinco años después. Así de lenta es la justicia en España). Al nuevo rector, Carmelo Rodríguez Torreblanca, le corresponde hacer efectiva esa anulación, con todas sus consecuencias: la restitución plena de mis derechos, pues aún sigo en la situación de suspensión cautelar de la sanción. Espero que no tenga que exigir con reiteración el cumplimiento de la sentencia al nuevo rector, como sí tuve que hacerlo, cuando me fue concedida la suspensión cautelar, a Pedro Molina, quien se resistía a cumplir con diligencia la decisión judicial.


Aparte, está pendiente la reparación de daños y perjuicios. Siempre he defendido que la Universidad somos todos sus miembros y no solo quienes presuntamente nos representan. Ese fue uno de los problemas que tuve con Pedro Molina al denunciarlo por entender yo que quería convertir la UAL en su cortijo. Por eso, estimo que no solo me causó daños a mí y a mi imagen, sino también a la Universidad.